miércoles, 4 de febrero de 2009

Me preguntaron por ti...

Hoy me preguntaron por ti…
y no supe que contestar, me quedé callado,
turbado, en silencio, inventando una historieta,
y mi pensamiento se volvió un tornado,
quise reír y disimular, desaparecer de este planeta.

Cuando me preguntaron por ti…
sentí de nuevo tú presencia en mi corazón,
ese espacio que iba vaciándose, se volvió a llenar de ti,
y con fingida risa que ignorante, me dolió,
vomite tres palabras que mis oídos bloquearon de por si.

Hoy me preguntaron por ti…
y el mundo me cayó encima, mal haya el momento,
ni siquiera lo esperaba, me tomaron por sorpresa,
me encontré con un cuchillo filoso enfrente de mi pecho,
a punto de herir de nuevo, esta adolorida presa.

Cuando me preguntaron por ti…
quise defenderme, traté de esconder mi dolor adormecido,
saqué fuerzas de flaqueza para no mencionarte,
me asustaba la fuerza de este río tan crecido,
es triste y lamentable que aun me duela y no admitirlo.

Hoy me preguntaron por ti…
y comprendí que sigues siendo parte de mí,
yo que pensaba que te habías marchado también de mi corazón,
de mi recuerdo y de mis planes, de mi futuro y de mi destino,
es muy difícil aceptarlo, pero es mas duro tener razón.

Hoy que preguntaron por ti…
no preguntaron nada de mí,
me pregunto si te han preguntado
lo mismo de mi a ti,
y si les habrás contestado,
o también te habrá dolido
que te hayan preguntado.

Pedro Tapia.

sábado, 10 de enero de 2009

Modestia aparte.

¿Sabes lo que es extrañar a alguien con toda el alma?
¿Estar lejos y recordar todo el tiempo a quien amas?
¿Mirar a todas partes buscando siempre sin calma?
¿Y al final del día seguir con la noche muerto de ganas?

¿Llorar en silencio tragando tus lágrimas en lugar de alimento?
¿Mojar en las noches tu almohada y entre las sombras sucumbir?
¿Articular palabras sencillas sin que parezcan lamento?
¿Y artificialmente latir con esperanza y fe para no morir?

¿Has sentido en tu pecho un hueco tan profundo como el universo?
¿Alguna vez expulsaste el alma de tu cuerpo para encontrar tu destino?
¿Volaste por los cielos infinitos tan solo en busca de ese beso?
¿Y te desvelaste en silencio mirando por la ventana sin encontrar el camino?

¿Has estado en ese lugar anhelado todas las veces que respiraste?
¿Has estado con ese ser tan amado con los pensamientos encadenados?
¿Te has sentido miserable y cobarde por que en lugar de quedarte, te alejaste?
¿Subestimaste tu capacidad de olvidar y sientes tus orgullos mutilados?

Modestia aparte pero yo no lo he sentido, ni me ha pasado, ni lo he vivido,
por que en lugar de irme, me quedé, y en lugar de extrañarla, mas la amé,
por que sabía que al no tenerla moriría, y preferí besarla que haberla tenido,
y en vez de llorar he reído por que volamos juntos por el destino que soñé.

Pedro Tapia.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Si te hubieras quedado.

Si te hubieras quedado tan solo un minuto,
con solo un intento te hubiera bastado,
para escuchar las razones de este disoluto
y que te marcharas no hubiera dejado.

Pero a discusión no estaba planeado,
dentro de tus causas ganadas tenías
irte pronto lejos, lejos de mi lado,
no existían palabras si te arrepentías.

Por esa razón tu cartera olvidaste
dentro de la prisa que te sucumbía,
y que dentro de ella las fotos dejaste
del que era tu amante mientras me mentías.

Me sacié de lagrimas amargas bastantes,
y sacudió a mi alma un suplicio malevo,
se perforó mi vida y mi corazón sangrante
cerca del suicidio me ubicó sereno.

Si te hubieras quedado tan solo un minuto,
y si con mi intento te hubiera bastado,
hoy sería en tu vida el semejante bruto
que a tus pies tendrías loco y engañado.

Pedro Tapia.

jueves, 27 de noviembre de 2008

A traves de tu mirada.


¿En que piensas amor mío
cuando sueltas tu mirada?
¿Cuando mira hacia dentro
tu pupila enamorada?

El refugio de mi pena
son tus ojos soñadores,
ese yugo que condena
y que olvida mis temores.

Son dulzura y arrebatos
con sus brillos inocentes,
son el eco de mis cantos
cuando ríen impacientes.

Que dirá esa vista tuya
cuando dejas que divague
desde lejos me enamora
y te idolatro como nadie.

Sale de tu pensamiento
diluvio de serenidad,
y a través de tu mirada
me enamoras mas y mas.


Pedro Tapia.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Soledad es...

Soledad es,
buscar donde sabes que no encontrarás nada,
querer tocar el viento en una noche calmada,
desear el beso de amor de aquella boca anhelada.

Soledad es,
reír de tus encuentros obligados con nadie,
saludar al nuevo día mirando hacia la calle,
recordar que necesitas para vivir el aire.

Soledad es,
imaginarte loco presionado por ti mismo,
negarle a la pared que padeces alcoholismo,
salvarte solo de tu mortal abismo.

Soledad es,
perder el sentido de saberte escuchado,
lograr entender que un día fuiste amado,
aceptar que en el intento, quedaste resignado.

Soledad es,
que la comida fría te guste aunque no la quieras,
y los sabores sepan que solo saben a piedra,
y tu memoria se niegue a recordarte quien eras.

Soledad es,
que te recuerden como un cobarde,
no aceptar las disculpas en tu alarde,
mirar que a fuego lento tu voluntad arde.

Soledad es,
desear el tibio sentimiento del amor,
colaborar con tu mente en el dolor,
y sustraerle al arco iris su color.

Soledad es,
negarle ayuda a tu hermano cuando suplica,
saturar de maldades tu lengua que salpica,
hacerte occiso cuando la ley te aplica.

Soledad es,
ignorar el poder divino del supremo,
mentir a diario sabiendo que no es bueno,
morirte intoxicado con tu propio veneno.

Pedro Tapia.

martes, 14 de octubre de 2008

Instintos domesticados.

Tengo que amarrar mis instintos
para no salir detrás de ti,
aun complacido, me dejas
con las ansias de seguir.

Después de saciarme en besos
con tu boca enloquecí,
siendo la dueña de mis embelesos
te pido permiso para no dormir.

Y en segundos me supera el desespero
y te empiezo a perseguir,
y tu dejas que te alcance y luego
me torturas con tu cuerpo sin vestir.

Y permites que la fiera se libere
rompiendo ataduras de mi mente vil,
y bajo la tormenta desatada sede
a tus bajos juicios dominantes mil.

Y como mariposa en un remanso bosque
descansa la fuerza de mi tempestad,
tu la dominaste y domesticaste
con tan solo el eco de tu voluntad.

Pedro Tapia.

martes, 30 de septiembre de 2008

Suave delirio.

Suave deliro que inquieta mi corazón,
tierna esperanza que ilumina mi pasión,
intrigante silueta que pone en riesgo mi fe,
agua fresca y bendita para apagar mi sed.

Sonrisa sublime que alienta mi paso,
meta soñada, que inspira mi voluntad,
puerto lejano que mira mi ocaso,
pasión delirante, mi exacta mitad.

Pedazo de gloria, que terrenal te conviertes,
y al palpitar de mis años mas vida les das,
le temo a que un día si tu te arrepientes
la muerte en tu olvido pudiera encontrar.

Fresco rocío de la aurora celeste,
comparte el calor matutino radiante,
con el otoño sereno de este ser delirante,
que cambia lo todo por sentirte un instante.

Flor colorida de los jardines colgantes,
dulce perfume, fragancia de diosa,
dame el castigo con esos desplantes
de no merecerte pequeña orgullosa.

Espada filosa que llevo clavada
y encadenada en mi corazón,
mi instinto no deja que sea liberada
por que se ha fundido sin tener razón.

Húmedo beso en tus labios carnosos,
fuerza divina que retan tus ojos,
cadera perfecta en cintura de reina
que cuando caminas me postro de hinojos.

Suave delirio que llevo en el alma
delicioso postre de vino y manzana,
tornado implacable que habita mi mente
mientras haya fuerzas y tenga un mañana.

Pedro Tapia.