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miércoles, 19 de septiembre de 2012

Madrugada

La oscuridad me engaña
delatada por las sombras,
cuando mis brazos abanican
aferrándose a tus sobras.

Mi nostalgia te sueña
sin intervalo y constante,
y mi conciencia mordida
fornica con tu desplante.

La madrugada se aquieta
y mis memorias se pelean,
y me retuerce la angustia
deseando que te arrepientas.

Se interrumpe mi luto
al recordar tus palabras,
escupidas sobre la pena
de la moral que no ensayas.

Es ancha la llanura
donde va y viene el recuerdo
y sin embargo es angosta
la avenida del reencuentro.

Respirar duele en el alma
por que mentías arrogante,
recordar, arde la vida
pues hoy te afrentas de amarme.

Pedro Tapia.



martes, 14 de agosto de 2012

Abandono


Se siente denso el aire de la casa
se mira grande sin tus pasos caminar,
y en el intento de mirarte me sofoca
la ausencia de tu risa no escuchar.

Por las paredes se escurren tus recuerdos
y en las esquinas tu aroma no se va,
entro a tu cuarto y me pega el desconsuelo
pues tu silueta en el espejo aun esta.

Los perros pierden el apetito cotidiano
por la ventana se asoman y no estas,
y cuando escuchan que platico con tu foto
ladran pensando que volviste y no es verdad.

Dejaste un hueco lleno de nostalgia
intento diario llenarlo y clausurar,
pero es tan hondo que por más que intento
nunca mi llanto lo podrá llenar.

Encontré un beso que no te di
perdido en la oscuridad,
cien mil palabras que nunca dije
atoradas en mi mediocridad.

También cayeron sobre mi espalda
muchas disculpas que no pedí,
pero te juro lo que me mata
es que yo nunca te comprendí.

Al caer la noche me inspira el miedo
sentirme solo me da ansiedad,
la soledad no es un buen consuelo
porque se burla y me hiere mas.

Que te hayas ido no es lo que mata
como te fuiste si estuvo mal,
aunque marchaste de mi asfixiada
no merecí el beso de tu final.

Quererte tanto fue mi suicidio
acostumbrarme a tu ambigüedad,
pensar que eras lo que no fuiste
mientras mentías con la verdad.
Pedro Tapia.

viernes, 2 de marzo de 2012

Saldo en contra.

Me costó mil sueños casi el olvidarte
me olvide que puedo caminar sin ti,
sin ti mi sonrisa sonara arrogante
aunque de quererte no me arrepentí.

El saldo es en contra de mis soledades
porque es un desfalco que no cubrirán,
ni un millón de besos que me sepan tales
a glorias anheladas que no llegaran.

Ubique dejarte, como algo prohibido,
mas al alejarme descubrí que no,
por que no te importa todo lo vivido
y ahora no me importa dejarte mi adiós.

Me salió muy caro querer comprenderte
pues contaminaste toda mi razón,
mis imperfecciones resultaron males
que se hicieron cáncer en tu corazón.

Pedro Tapia.

Sigueme mintiendo.

Veneno barato es tu mentira
mas no por corriente no lastima,
trampa de acero que aprisiona
la falsedad de ser otra persona.

Acido reacio que lacera diario
mi ya deforme corazón de hiel,
hielo que seda y que petrifica
el calor sediento de mi seca piel.

Mientes con cinismo y con alevosía
moldeando siniestra tu hipocresía
mientras el sarro de tu indiferencia
obstruye la razón de tu inteligencia.

Engáñame serena con tu tez de dama
nublando la presencia de mi sol mañana,
ignora a la persona que te quiso bien
por que en poco tiempo lloraras también.

Sígueme mintiendo por toda la vida
por que solo así te has sentido viva,
síguete riendo de mi desespero
por que al fin y al cabo yo ya no te quiero.

Pedro Tapia.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

No te detengas (cancion)

No te detengas,
ya no esperes a que cambie el año de estación,
no estés pensando que lo nuestro, tiene solución,
y no te quedes por que veas que llorando estoy,
ya nada importa solo espero que salga el sol,
para cambiarle a mi vida de color.

No te detengas,
vete en silencio antes que me vaya yo,
que no te duela partir en dos mi corazón,
al fin y al cabo ya no esperaba mirar, la luna hoy,
si esta lloviendo, si esta nublado, es mi dolor.

No te detengas,
no des la vuelta y no regreses, por favor,
y si olvidaste algo muy tuyo, te lo mando hoy,
mas no te creas que mandare mi corazón,
pues renunciaste con tus desplantes a mi amor.

No te detengas,
vete fingiendo que mi cariño no importo,
que te engañaba mientras jugaba una traición,
aunque difames mi conducta, por error,
ese pretexto no me lo trago, no mi amor.

Pedro Tapia.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Leyenda urbana.

Del arrabal tolerante que lacera la existencia
surge la sombra indigente con silueta de poeta,
su mirada esta perdida por los rasgos de demencia,
sin embargo en su palabra se respeta lo coherencia.

Mal trecho por el cansancio que provoca la bohemia
se tambalea en la calle como sombra huracanada,
en su vaho deja constancia del licor que ahora lleva,
circulando por la sangre en sus venas incrustada.

Se sonríe con una dama que lo mira con desprecio
y le adorna con dos versos la prisa de su mañana,
el suplica le perdone lo descortés del encuentro
y tropezando se marcha haciendo un mejor intento.

El sol calienta su cara sin afeitar por semanas
y el saco que lleva puesto parece viejo y holgado,
en el borde de su pelo empiezan a lucir canas
la dieta de alcohol barato lo está volviendo delgado.

Siempre educado contesta y lucido lee los diarios,
se informa de los detalles locales y nacionales
te desmenuza una historia con sus propios comentarios,
y te dirige diciendo las cosas mas racionales.

Dicen que no saben como se llama este hombre
que hay veces que esta cantando como un ave campirana,
de pronto dejan de verlo y no hay nadie que lo nombre
y aparece cuando el frío aprieta de madrugada.

Solo pide como pago su trago que dure rato
y sigue lanzando versos y regalando poesía,
les declama y los absorbe en su mundo de arrebato
mientras canta y les compone con honda melancolía.

Se sienta en esa banqueta mientras se toma un caldito
que la señora del puesto le regala si hay poquito,
él en pago le declara adulaciones sinceras,
ella sonriendo queda complacida en sus quimeras.

Un día le platicaba, a un perro esmeradamente,
que tenia esposa y dos hijas pero que lejos vivían,
que no las veía por que seguramente
al mirarlo de indigente aun peor lo tratarían.

Otros dicen que no es cierto, que a gran alcurnia responde
que hay mujeres que lo han visto y lloran como novicias,
que en carros de lujo han llegado, a buscarlo y el se esconde,
y que en mas de una ocasión lo han mirado en las noticias.

Es una leyenda urbana del amor y el desamor,
la mezcla de sociedades tan distintas como son,
el se esconde en la inmundicia por que dice que es mejor,
que vivir hipocresías que transformen su interior.

Pedro Tapia.

martes, 6 de octubre de 2009

Herencia maldita.

Si me quisiste, ya no me acuerdo
¿por que me insistes en tu penar?
y si te quise no me lamento
pues he curado todo ese mal

Me duele verte cabizbaja y triste
y no me agrada esta situación,
me desconcierta lo que dijiste
que yo era guía de tu timón.

Yo no merezco tal insistencia
sobre este ruego del corazón,
si tu le diste la cruel sentencia
al juicio sano de mi razón.

Estas hablando de cualidades
que nunca antes tenia para ti,
ahora resulta que son verdades
lo que mentiras decías de mi.

¿Que giro de la ruleta
te resulto tan inesperado?
que ahora piensas que soy tu meta
y antes fui un loco y un retardado.

Cura tus penas y remordimientos
mas no los quieras sanar aquí,
yo superé mis malos momentos
y sin tu ayuda pude seguir.

Tu me dejaste pena y zozobra
mas rechace tu herencia maldita,
y aunque de ti un día fui tu obra
no doblegaste mi alma convicta.

Si bien es cierto que en cierta forma
tu modelaste mi condición,
se te olvido ese gran detalle
nunca moldeaste mi corazón.

Por eso pienso que tu al marcharte
confiaste que era tu gran creación
y en el rincón donde me dejaste
creíste encontrarme a disposición.

Hoy no mediste las consecuencias
y saboteaste tu propio amor,
y en el océano de tus demencias
ahora te ahogas en tu dolor.

Yo fui salvado por los dolores
que hicieron fuerte mi bien sufrír,
pues no es lo mismo infringir la pena
que soportarla y sobrevivir.

Pedro Tapia.

viernes, 2 de octubre de 2009

Me dejo de ti.

Tomando mis vanidades y mis prejuicios partí,
me llevé entre otras cosas los besos que si te di,
los versos y las caricias te los dejé de recuerdo,
y en el fondo de un cajón, la dignidad que no tengo.

No reparé en mediciones, ni saqué cuentas parejas,
solo hice un cheque incompleto sin vomitarte mis quejas,
no te dejé mas penurias, ni mis malas intenciones,
de arruinarte mas la vida con mis falsas pretensiones.

Solo llevo los desplantes arrastrando por el suelo
y en el pecho un crucifijo que robe de tu joyero,
cargo a cuestas los dolores que causaron tu onda queja
pesan tanto que no paso, por el quicio de esa puerta.

Dejo el perro que ande suelto por los jardines mentales
que mas da ya si destroza, inexistentes florales,
no hay comida en la nevera ni agua limpia de tomar
el sello de mi miseria que tanto te hizo llorar.

No tengo nada ni pertenezco a una alcurnia distinguida
no caigo en cuenta que un día, me ofrecieras tu la vida,
fue el cansancio por quererme o el soborno disfrazado
que mantuvo mi atención por tiempo determinado.

Me partió el alma tu queja y me sacudió la voluntad
pero no puedo negarlo te asiste la real verdad,
y no seré el anárquico que amargue tu respirar
primero me largo lejos que arrastrar tu dignidad.

Es lo menos que mereces de mi parte recibir
tener valor de alejarme y a tus plegarias sucumbir,
tendré cuidado de verte desde lejos en mi mente
no interrumpir tu camino con mi desgracia latente.

En mi maleta invisible cargo las armas siniestras
para vencer la obviedad de mis historias secretas,
parto lejos de esta tierra para nunca mas volver
fracasado en el intento de hacerte feliz, mujer.

Me dejo, me voy, me alejo como se marcha el dolor
después de parir incierto indescifrable agonía,
me dejo de tu presencia para que engendres amor
para que puedas gestar muchas nuevas alegrías.

Pedro Tapia.

lunes, 9 de febrero de 2009

Lloro de gusto

Que importa si por mi no lloras,
si en mi cuento de hadas eres la princesa,
que mas da si tu desden me arrojas
si al final te tengo hospedada en mi cabeza.

Tu soberbia y tus encantos van tomados de la mano
mi necedad y mi astucia caminan aquí a tu lado,
si me dejas olvidado como sueles recetarme
me resigno a perseguirte aunque vuelvas a humillarme.

Si el querer no es un pecado, ni sentir amor por ti,
el pecado es que no sientas lo mismo así tu de mi,
insensato si lo es, el haberme enamorado
de una mujer que me ignora y me tiene aquí olvidado.

Mas quien le explica a mi cabeza, que desperdicio mi vida,
si en lugar de entrar en cuerda, se acelera mi torpeza,
y en lugar de que me duela el insulto de tu trato
me conmina la imprudencia insistiendo el desacato.

Que importa si por ti lloro, al cabo lloro de gusto,
de saber que en esta vida te tuve a mi complacencia,
aunque para mi fuera, el paraíso, tu insulto,
ya tuve el honor mi reina de conocer tu demencia.

Te duele haber sucumbido débilmente a mi proeza,
haberme dado sin escatimo la dicha de tu belleza,
y al descubrir con descaro que no había tal riqueza
te marchaste de mi lado maldiciendo mi pobreza.

Es por eso que este día de coraje has de llorar,
en cambio aquí en mi morada es hora de festejar
se llora pero de gusto de haberte gozado plena,
y tu sufres de ambiciones que nunca valen la pena.

Pedro Tapia.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Si te hubieras quedado.

Si te hubieras quedado tan solo un minuto,
con solo un intento te hubiera bastado,
para escuchar las razones de este disoluto
y que te marcharas no hubiera dejado.

Pero a discusión no estaba planeado,
dentro de tus causas ganadas tenías
irte pronto lejos, lejos de mi lado,
no existían palabras si te arrepentías.

Por esa razón tu cartera olvidaste
dentro de la prisa que te sucumbía,
y que dentro de ella las fotos dejaste
del que era tu amante mientras me mentías.

Me sacié de lagrimas amargas bastantes,
y sacudió a mi alma un suplicio malevo,
se perforó mi vida y mi corazón sangrante
cerca del suicidio me ubicó sereno.

Si te hubieras quedado tan solo un minuto,
y si con mi intento te hubiera bastado,
hoy sería en tu vida el semejante bruto
que a tus pies tendrías loco y engañado.

Pedro Tapia.

martes, 22 de julio de 2008

Bajando la cuesta viene.

Bajando la cuesta viene
un corazón lastimado,
con las heridas que tiene
abiertas de lado a lado

Por el otro lado sube
ese corazón sanado,
ni se acuerda que lo tuve
entre mis manos sangrado.

El mío baja al infierno
de la burla y desespero,
a recibir su castigo
sin piedad y sin consuelo.

El tuyo que viaja al cielo
del placer y la quietud
regenerando su vida
adquiriendo juventud.

Por lo tanto mi suplicio
dispuesto voy a pagar,
no importa si en el intento
la vida pueda entregar.

Pedro Tapia.

martes, 8 de julio de 2008

Ex compañera

I

He soñado que estabas a mi lado
que tenias tus manos en las mías,
y bien recuerdo lo que me decías
por que era dulce oírte, ex compañera.

Me mirabas llena de amor
con la mirada clara de aquellos días,
y muy alegre mi corazón
te contemplaba, y sonreías.

Lentamente y con amor
me acercaba a tus labios rojos,
me recibías con pasión
volviéndome loco, loco.

Yo te miraba y contemplándote
te recordaba que me amabas,
tu me decías que lo era todo
mas casi nunca lo demostrabas.

II

Volviendo a la realidad
tristemente yo recuerdo,
que me dejaste con ansiedad
de disfrutar mas de tus besos.

Yo se que no volverás
conozco tu vanidad,
pero, con tus amigas comentaras,
que aun me quieres, y lloraras.

Me veras pasar por la calle
con otro amor quizás,
y muy triste recordaras
que un día fui tuyo y de nadie mas.

Te dolerá la vida
y saber de mi será un plañido,
tu seguirás sola, como siempre sola,
yo buscare otro tibio y suave nido.

Yo se que sufriré sin limite
pero eso no me preocupa,
por que yo se que sufrirás el doble
cuando veas que otra tu lugar ocupa.

Dejándome de palabrerías
y hablando claro yo te diré,
que si algún día tu me quisiste,
quiero que sepas, que lo olvide.

Pedro Tapia.

jueves, 3 de abril de 2008

Historia de un gran amor

Parece que los años se hubieran convertido en un solo momento
Como si en el aire se hubiera mezclado nuestro juramento,
Más de tres mil días con todos sus minutos y todas sus horas,
Millones de cosas, unas que yo guardo, y otras que atesoras.

Cuando con audacia y sin temor a nada que hubiera pasado,
Viniste conmigo para que valore lo que es ser amado,
Tú huías del frío y del abandono, de la indeferencia y del mortal hastío
Yo buscaba un ser con tanta vehemencia, que me valorara, y me bañe en tu río.

Me escape contigo al refugio nuestro que era tan humilde,
Pues estando juntos nada que pasara era tan temible,
Y si bien es cierto que pasamos hambre y dolores inciertos
Nuestros cuerpos y sus corazones vivían contentos.

Te aferraste a mi vida como una raíz que se sumerge en la tierra,
Y yo instale en la tuya mi universo, y comenzó nuestra era,
Nos amamos con los ojos cerrados y nos burlamos del mundo,
Nos teníamos el uno al otro amándonos desde lo más profundo.

Y murió tu padre y con él, un pedazo de tu alma buena,
Y yo estuve ahí consolando tu corazón en pena,
Aunque sentía que el mío se partía cuando llorabas,
Para darte valor, lloraba más fuerte cuando no mirabas.

Y tu dolor me traspasaba el alma como algo sombrío,
Por que en su lecho de muerte yo no estuve con el padre mío,
Y sintiendo heredado el dolor que la muerte nos arroja,
Protegí la fragilidad de tu alma triste, por encima de la mía rota.

Y los retoños de nuestros jardines, la tempestad padecieron,
Pero con nuestra entereza y nuestro cariño, la adversidad vencieron,
Tan débiles e inocentes por las circunstancias impuestas,
Fortalecieron con su incondicional amor las angustias nuestras.

Siempre juntos caminando las cansadas jornadas diarias,
Por veredas empinadas y en condiciones precarias,
Pero al llegar a nuestra morada todo era gran diferencia,
Nos animábamos juntos sin importar la carencia.

Fueron nuestras vidas dos mundos que fusionaron en el planeta,
Latitud y paralelo que coincidieron en la felicidad completa,
Luz en la sombra que amanecía en nuestros horizontes lerdos,
Cirugía alentadora para nuestros corazones enfermos.

Nuestras pláticas nocturnas sorprendidas por el sol saliente,
Y nuestras tardes tan quietas con aroma de café caliente,
Los baños en la intimidad de nuestro espacio en nuestras horas privadas,
Disfrutando del jabón barato y nuestras toallas gastadas.

Pero nada era impedimento para acariciarnos el alma, y besarnos,
Y nada se interponía cuando se trataba de amor demostrarnos,
Eran tu cuerpo y el mío dos estrellas fugaces en el firmamento,
Eran dos llamas en una hoguera que se quemaban a fuego lento.

Siempre te preocupabas por mi salud, y en momentos dados,
Quitándome los zapatos revivías con tus manos mis pies cansados,
Y cuando yo posaba mis labios exploradores en tu espalda tersa,
Tu piel se erizaba como si estuvieras de una fiera presa.

Nada que fuera tan malo o tan decepcionante pudieron hasta la fecha,
Quebrantar el amor que te prodigo, o romper mi promesa hecha,
La que le hice a mi corazón y a mi vida, cuando por primera vez fuiste mía,
Jure adorarte hasta mi muerte y a cuidarte de esta vida impía.

Y hoy como si fuera lo vivido solo una historieta para colorear,
Estamos a punto de dejarnos, y el futuro de nuestras vidas desechar,
Solamente armados con las razones absurdas que vierte nuestro descontento,
Sin escuchar las palabras que nuestros corazones ahogan en su intento.

Que ironías provocamos en la vida, después de tanto luchar,
Llegamos al momento exacto donde no hay punto de retornar,
Utilizando de manera desechable los sentimientos que hemos roto,
Menospreciando la verdad y subyugando las palabras uno del otro.

Y sin embargo en diez años, esta educacion obsoleta nos deja la amarga experiencia,
De cargar a cuestas las culpas negadas como una obligada herencia,
Dos corazones maltrechos que no aprendieron a templar el acero,
Y con orgullo se ufanan de hacer lo correcto aunque se mueran por ello.

Por. Pedro Manuel Tapia Sanchez.

jueves, 20 de marzo de 2008

Te presento mi renuncia

Te presento mi renuncia
Con sabor a irrevocable,
Me despido de tu suerte
No sin antes, que yo hable.

Yo renuncio a darte amor
Por no haber sido atendido,
Con tu adiós y este dolor
Ya me doy por bien servido.

Hoy renuncio a seguir siendo
El proveedor incansable,
Que solo tomas en cuenta
Cuando tu cuenta no es viable.

Renuncio por que es mi derecho
Conseguir mejores horas,
Aprovechadas con alguien
Que me escucha y me atesora.

Te presento mi renuncia
Sin exigir prestaciones
Mi liberación te anuncia
Que mejores tus razones.

Renuncio al beso obligado
Y a tus acciones ocultas
Me alejo del abnegado
Permitir que me facultas.

Me alejo a buscar mejoras
Y vacante dejo el puesto
Y si en algo lo atesoras
Reduce un poco el impuesto.

Te presento mi renuncia
Con sabor a irrevocable
Te la firmo con mi sangre
En un papel reciclable.

Pedro Manuel Tapia Sanchez.

lunes, 3 de marzo de 2008

Mi rosa marchita

Que grande prueba el destino
Le aplico a mi noble intento
La rosa que era divina
Se marchito antes de tiempo.

Ni el amor por sus retoños
La hizo afianzarse a mí
Ni la maceta segura
Ni el cuidado que le di.

De que me sirvió podarla
Si al final nunca creció
Semilla mala no agarra
Ni con agua, tierra y sol.

La quiero aunque no me quiera
La extraño aunque no me extrañe
Me tiene aunque no la tenga
La amo aunque no me ame.

Pedro Manuel Tapia Sánchez.

viernes, 29 de febrero de 2008

Tu me ignoras y yo callo

Si por que me ignoras y aguardo,
Si por que te burlas y lloro,
Si por que me ofendes pensando
Que al final yo siempre imploro.

Si por que te vas y no avisas
Si por que te llamo y te escondes,
Si por que regresas sin prisas
Sin explicación ni razones.

Si por que guardas silencio
Cuando cuestiono tus ansias
De escabullirte del lecho
Cuando me usas y escapas.

Si por que tocas tu ritmo
Si por que bailo tus notas
Si por que sigo tus pasos
Por donde quiera que tocas.

Si por que busco en las calles
Si por que quiero encontrarte
Si por que beso tu cuerpo
Cuando al fin logro atraparte.

Si por que espero en la noche
Si por que nunca llegaste
Si por que te amo en derroche
Si por que nunca escuchaste.

Si por que quiero quererte
Si por que quiero olvidarte,
Si por que quiero tenerte
Si por que quiero abrazarte.

Si por esas y más razones
Piensas que estoy a tus pies,
No confíes en esos dones
Que puede ser al revés .

Por que recuerda que eres
Lo que en el fondo tú piensas,
Y tú piensas que me tienes
Más tú eres la que regresas.

Tu le dejas a tu suerte
Lo buena que te ha salido
Yo le debo a mi talento
De que tú sigas conmigo.

Pero la suerte se extingue
Y el talento se acrecienta,
Y aunque este nido se enfríe
Hay otro que se calienta.

Pedro Manuel Tapia Sanchez

Eras poco y te volviste nada

Hoja seca del otoño,
De quebradiza enramada,
Eras poco y te volviste nada.

Gota fresca de rocío,
Que te fuiste evaporada,
Eras poco y te volviste nada.

Mujer ingrata que airosa,
Te fingiste enamorada,
Eras poco y te volviste nada.

El otoño traerá más hojas,
Y la madrugada, mas gotas de rocío,
En cambio mi corazón, de tanto amarte se quedo vacío.

Por. Pedro Manuel Tapia Sánchez.

Dejame

Déjame sola la vida
Aunque me muera sin ti
Suelta mi mano y camina
Esa vereda sin mí.

Después de todo eres libre
Como un ave pasajera
Que un día cure sus heridas
Para que no se muriera.

Busca otro cielo lejano
Vuela con todas tus fuerzas
No mires lo que has dejado
Por más lindo que parezca.

Respira el aire fresco
Que te brinda un nuevo amor
Ilusiónate cantando
Y olvídate del dolor.

Retrocede para impulsarte
Más no para regresar
Por que ya no tendré fuerzas
De volverte a levantar.

Mis años están pasando
Y se apagan mis quimeras
Tú mientras sigue gozando
Disfruta tus primaveras.

Aunque se nublen mis ojos
Y se obstruya mi garganta
No miraras mi despojos
Aunque mi pena sea tanta.

Usa toda tu fuerza
La que absorbiste de mí
Para que busques la dicha
La dicha que no te di.

Después de haber sido tuyo
Desde al alma hasta la piel
Siento que no podré nunca
Regresar a ser aquel.


Yo que un día tan dichoso
Descubrió que en tu presencia
Conocería lo hermoso
Que es amar en la inconciencia.

Déjame solo con la nostalgia
De haber tenido tu amor
De haber besado tu boca
De haber llorado los dos.

Déjame con mis recuerdos
Que atesora el corazón
Las palabras que se ahogaron
Nunca dichas por dolor.

Déjame el mundo para mi solo
Aunque me hastíe si tu no estas
Dame la noche para soñarte
Ya que mis ojos no te verán.

Llévate el vilo de mi existencia
Que ha fenecido de su oblación
Al ver que nace tu indiferencia
Trayendo solo mi destrucción.

Deja en tu mente lo poco bueno
Y hecha en el fuego lo que este mal
Así ahorraras en tu nuevo juego
Lo que parezca que sea vanal.

Déjame rota la copa que antes
Llenábamos de felicidad
Estrena el cáliz que te buscaste
Mientras yo brindo por mi orfandad.

Me quedo con la mirada
Que me miraba en tu soledad
Me quedo con la avaricia
De mantenerte en la oscuridad.

Me quedo con tantas cosas
Que me brindaste cuando me amabas
Tan mías y tan dichosas
Sin condiciones que me entregabas.

Déjame sufrir mi pena
Y sentir este dolor
Soportando la condena
La condena de tu amor.

Llévate en tus ojos tibios
Esos ojos que tanto bese
Las imágenes más tiernas
De lo mucho que te ame.

Déjame solo y no vuelvas
Aunque me veas llorar
No me ofrezcas las migajas
Que yo te solía dar.

Déjame a un lado en tu vera
Que felizmente andarás
Que algún día mis recuerdos
Tus mejillas mojaran.

No es necesario que vuelvas
A salpicar mi dolor
En tributo a mi demencia
Llévate mi corazón.

Y no laceres la historia
De nuestro cuento de amor
Que lo pasado, pasado,
Y se vivió con valor.

Déjame,
Como se deja la tarde
Esconderse en el horizonte
Como se deja la noche
Que el sol despunte en el monte.

Déjame sabiendo ambos
Nuestros ratos excelentes
Y que mejor testimonio
Que tres mil días ardientes.

Me quedo con la sonrisa
Con el beso y el placer
Que tus labios y tu boca
Me brindaron por doquier.

Llévate bajo el regazo
Mi lujuria adolescente,
Los poemas de mi pluma
Llévatelos en la mente.

Quédate con mi poesía
Por que poesía tú fuiste
Diosa de divas y reina
De tu lacayo más triste.

Déjame la inspiración
Para recitar mí verso
Que emana mi corazón
Al sentir este desprecio.

Aunque duela respirar
El aire de tus desdenes
Iré buscando olvidar
La silueta que tú tienes.

Me llevo el vaho candente
De los besos de tu boca
La humedad que de tu frente
Extraía esa pasión loca.

Déjame en la ignominia
Con mis ideas inciertas
Sufriendo dejar de verte
Para que logres tus metas.

Llévate esta pena que mata
No me la dejes sembrada
Que tu ausencia todo me arrebata
Y queda mi alma quebrada.

Llévate todas las bendiciones
Ya que la vida es muy tuya
Que encuentres a ese que buscas
Aunque hoy lo dejes que huya.

Déjame grabado en el alma
El mapa de tu suplicio
Para encontrarnos con calma
Si lo creemos propicio.

Pedro Manuel Tapia Sanchez.